Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía mas sorprendente que tan poco conocimiento nos de tanto poder.





















miércoles, 5 de mayo de 2010

“Rufino fue un tirabuzón que le abrió el corcho al corazón del Tango”



 Con tal displicencia, Pedro Colombo, autor de la biografía, define a quien fuera su ídolo y amigo, Roberto Rufino – Aquel cantante de Tango que enamoró a todas durante décadas.


Pedro Colombo




Pedro Colombo, periodista, un romántico de la política, de la comunicación social, de los quehaceres de la vida cotidiana. Un hombre que apostó a su amigo en los primeros momentos y que lo acompañó hasta en su plenitud, el momento más glorioso de un artista, cuando a través de sus trabajos queda perpetrado en el tiempo, en las retinas de los visitantes, en los oídos de los que nunca lo oían. Pedro subió a su amigo a lo más alto del pedestal y allí estará por siempre.


¿Cómo lo conociste a Roberto Rufino?
Una persona muy importante en toda esta historia es Héctor Horacio Castillo “Pachín”, el fue quien me hizo conocer a Roberto Rufino, con “Pachín” lo seguimos durante los últimos 30 años que tocó. Gracias a él conocí a Rufino y arme una relación. Durante ese tiempo que nos conocimos nos hicimos muy allegados, nos escribíamos cartas, y estábamos constantemente en contacto. En el año 1982 él en persona me pidió que le escriba la biografía. Eso me conmovió.

¿Por qué consideras que Rufino te eligió a vos para que le escribas la biografía?
Rufino me eligió a mí para que le escriba la obra, una por seguidor y fiel al tango, y otra por que como nos carteamos muchas veces yo le dedique algunos sonetos y a él le gustaron mucho, y una vez me dijo, que lo que yo escribía tenía una calidad superior a la letra del tango, como diciendo que lo que yo escribía era más elaborado que lo que escribían los cantantes de tango, algo así, creo que por eso me eligió, más allá de las similitudes que teníamos sobre los cantantes de tango. Quizás fueron varias cosas las que lo llevaron a elegirme. Nunca lo sabré.

¿Durante cuánto tiempo cantó Roberto Rufino?
Rufino cantó ininterrumpidamente 62 años, es uno de los pocos interpretes del tango que canto durante tanto tiempo con gran calidad, excepto en los últimos años que tuvo un deterioro muy importante en su físico producto del cigarrillo, una aneurisma disecante, que no lo podían operar porque corría riego la aorta. Le sugirió su médico que era Favaloro que siguiera cantando porque sino iba caer en un estrés que sería fulminante para su vida. En lo único que no le hizo caso a Favaloro fue en dejar de fumar, fumó empedernidamente hasta el último día de su vida, era tan importante en su vida que le dedicó un tema que se llamó “Tabaco Rubio”.


¿Quién fue Rufino para vos?
Para mi “Rufino es un tirabuzón que le abrió el corcho al corazón del Tango”. Fue un cantante que surgió a los 17 años, con una de las orquestas más importante de todos los tiempos, que fue la de Antonio Bonavena (Padre de Ringo), el era muy jovencito y cuando el tango no estaba acostumbrado a figuras tan juveniles. El tango hablaba de otra cosa, del macho, del hombre que conquista a la mujer. Entonces, él llega para conquistar el corazón de las mujeres, la palabra corazón aparece reiteradamente en sus canciones, y él se hace un cantante del corazón, de las cosas que pasan por el corazón, o sea, del amor, de los sentimientos, e impacta directamente a las mujeres, atrae un público femenino enorme en los años 40.


¿Las mujeres de aquella época lo idolatraban?
Justamente, en el libro hay un capítulo que está realizado en base a todas las cartas que le enviaban las admiradoras de todo el país y de países limítrofes. De Brasil, chile, Paraguay, Uruguay, de todos estos países recibía cartas. Esa fuente invalorable de material muy íntimo lo pude conseguir a través de su mujer, Perla Rufino,  quien trabajó mucho conmigo para que esta biografía se concrete, y fue fundamental en el acceso a muchas cosas que tenía de su marido.

Esas cartas sirven como corte transversal hasta se puede decir desde el punto de vista sociológico, si se quiere para ver lo que era la sociedad de esos entonces, del ´35 y del ´40. Cuando el sainete estaba perimido, cuando la radio comienza a ser un fenómeno nacional, un verdadero bum, cuando comienza a ser el tango como música popular, pensá que la primera película hablada se llama “Tango”.

Entonces, haciendo una valorización del romanticismo de las mujeres de aquella época, que miraban la portada de una revista como “radiolandia” o “antenas” y quedan enamoradas por la figura que convierten en ídolo, en ese momento, trasladándolo ahora donde hay una degradación del ser humano, sobre todo en la televisión, la falta de pudor, el exhibicionismo desenfrenado, llegar a límites que exceden lo prudente, en cuanto a la defensa de la propia persona. Enmarca que desde ese punto de vista ético, moral, y de relación social hubo tres periodos importantísimos, entre aquella sociedad más ingenua y ésta donde todo es más voraz, más rápido. Hubo realmente una revolución, y eso está bien marcado en el libro a través de cartas y de hechos significativos, anécdotas de aquellos momentos.

¿Por qué lo llamaban el PIBE TERREMOTO?
Sí, el pibe Terremoto simplemente le habían puesto porque era inquieto, por su carácter desde chico, le gustaba boxear, era un buen jugador de fútbol, lo habían querido llevar a las inferiores de River, era de esos personajes que nacieron para triunfar en lo que fuera, si se hubiera dedicado al fútbol habría sido un gran jugador, lo mismo en el boxeo, tenía eso que tienen los grandes, todo lo que hacía lo hacía bien. Terremoto, precisamente, por lo inquieto, porque era sumamente travieso, líder, tenía condiciones chispiantes, también tenía que ver con una patología de personalidad.

¿Cuál es la estructura del libro, en que te basas y como lo organizaste para luego volcarlo en la producción final?
Roberto Rufino "Su vida y su obra" así denominamos la biografía. Nosotros lo que intentamos hacer, y sumo a Perla en esto, más que una biografía del personaje, fue una aproximación al hombre, lo que fue Roberto Rufino para el tango y para aquella generación de hombres y mujeres que utilizaban esté tipo de música como reflejo de una cultura, de una nación. Fue muy complejo teniendo en cuenta que fue  una personalidad que estuvo mucho tiempo con la gente y trabajando en la noche, que eso no es nada fácil.

Lo que hicimos en el libro fue dividirlo, en una primera parte se hicimos una aproximación al hombre, que define de manera rotunda, sobre la bondad y la calidad moral que tenía Rufino, por infinidad de gente que lo manifiesta a lo largo del libro, y una homenaje al mismo tiempo, porque una de las características que tiene este libro son las multiplicidad de opiniones de cantantes, de difusores, del más grande nivel, que hablan de lo que fue Rufino, como cantante y como persona, brindando anécdotas y definiciones técnicas.

La columna vertebral del libro fue esa, tratar de insertar a Rufino dentro del tango, y en el contexto del tango, durante 60 y pico de años apuntalándolo desde todas esas figuras que lo acompañaron durante todo estos años. El libro se completa con la cronología artística, que va desde su nacimiento, sus comienzos en el tango, hasta su muerte prácticamente, pasando por todos sus logros, sus premios, todo lo que va obteniendo a lo largo de su carrera artística.


¿Considerás que Rufino fue de los mejores tangueros que tuvo nuestro país?
Sí, totalmente. Porque, como lo dicen los propios músicos,  el excedió el titulo de cantor de tango y llegó a ser cantante. Alberto Di Paulo, por ejemplo, estuvo trabajando en EEUU, en estudios musicales muy importantes de aquel país y decía que Rufino tenía eso que tiene los grandes, y hacía referencia a ser cantor y cantante, el cantante tiene un oído perfecto, está  preparado para captar la primer falla que exista en cualquieras de los versos, en cualquier arreglo, sigue paso a paso cada nota. Tiene condiciones que son innatas. Era tal la facilidad que tenia que lo llamaban maestro cantor.
Además creo que Rufino está entre los mejores cantantes de tango de la historia, sin ninguna duda.
Todos los cantores eran hinchas de Rufino, tenían un reconocimiento muy especial hacia él.

¿Cómo describirías la carrera artística de Rufino?
Rufino tubo tres etapas como cantante, la primera cuando irrumpe muy jovencito, a los 17 años ya cantaba con Di Sarli, una voz clara, transparente, pese sentido, en el punto de vista afectivo, se convierte en ídolo femenino, sobre todo, y en ídolo popular del tango.

Después el cambia la tonalidad de su voz cuando va a la orquesta Francini-Pontier, se le torna una voz más grave, más varonil, y se especializa en dramatizar, a tal punto que lo llamaban  la voz dramática del tango, más que el pibe Terremoto. De tal manera, que grandes actores, por ejemplo, Jorge Salcedo, Francisco Petrone, Ricardo Lavié, lo iban a ver a él y les llamaba la atención lo bien que actuaba, era un artista, no cantaba solamente, sino que también brindaba un espectáculo como artista. Se metía tanto en el personaje que lo actuaba, y por eso, lo admiraban los grandes actores, por esas características escénicas que tenía, y como lo grandes personajes del teatro él tenía un gran manejo del escenario, los espacios, la mímica, las luces.

Como gran artista que era, nunca se destacó por representar a los grandes personajes, sino a los chicos, a los que no eran tan conocidos y los hacia lucir, tenía la capacidad de enaltecer la figura de cualquier personaje. Cuando interpretaba un bolero empalagoso o un personaje vanal, que no era ni lo que más le gustaba, ni lo que más se oía, igualmente lo llevaba a cabo con una elegancia y una prestancia imponente, por lo que siempre terminaba re valorando la obra.

La última etapa de Rufino fue cuando se hace más grande y canta más pausado, un cantor ya que frasea, trabaja distinto sobre la obra, lo hace junto a Aníbal Troilo, que a juicio mío es la personalidad más grande del tango junto con Gardel. Son los íconos del tango.


¿Cómo seguidor y como amigo que te produjo realizar está obra?

Rufino es como si fuera una extensión mía, aunque parezca mentira, uno mientras va desarrollando la obra encuentra compatibilidades, similitudes que quizás nunca se las hubiera imaginado de su ídolo. Se halla con un montón de actitudes, de  características de un personaje que no está pero que en realidad está trabajando permanentemente en tu cabeza, en tu corazón, es como si fuera un amigo que no está pero que  me acompaña constantemente. Fue más que grato hacer este libro y poder cumplir con el anhelo de él que era justamente que yo le escriba su biografía.

Como periodista, creo que este fue el gusto de mi carrera y lo más probable que haya sido el broche de mi paso por esta profesión. Aunque uno de esto nunca se va…


Por: Mariano Gandini