Carlos Mujica, fue uno de los emblemas del
Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, así fue denominado el grupo que defendía los derechos y las necesidades de los más
humildes, de los más
vulnerables durante los años
60 y
70. Impulsores de la religión
evangélica, siempre luchó en contra de las luchas armadas, de las guerras entre civiles y militares. Dialogaba y discutía con los jóvenes que orientaba para colaborar en su activa
militancia social.
Mugica formó a esos jóvenes en la cosmovisión de
Pierre Teilhard de Chardin y en la doctrina del compromiso con el mundo de
Emmanuel Mounier,
Yves Congar y
Michel Quoist, teólogos de cabecera de las nuevas generaciones. A diferencia de otros sacerdotes tercermundistas que dejaron la
sotana por aquellos años y esbozaron una justificación teológica de la violencia
revolucionaria pretendiendo asimilarla a un fenómeno natural e inevitable,
Mugica quedó como una de las pocas voces que no se sumaron al coro de la
guerrilla, entre ellos, el padre
Carbone, asesor nacional de la JEC.
En 1973, publicó un libro llamado
Peronismo y Cristianismo, que consistía en un compilado de distintos artículos de
Mugica en los últimos años escritos para diversos medios gráficos.
Además de su tarea pastoral en la entonces llamada
Villa del Puerto que entonces ocupaba los terrenos linderos al ferrocarril que rodeaban el edificio de depósito del Correo, en la década del 60
Mugica era asesor espiritual de la
Juventud Estudiantil Católica del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Juventud Universitaria Católica de la Facultad de Medicina. En 1964 la JEC del Buenos Aires tomó fuerza con el ingreso de Carlos Gustavo Ramus, que llegó a ser su Presidente, incorporando a Mario Eduardo Firmenich entre otros. Años más tarde, bajo la dirección de Fernando Abal Medina, éstos fundarían la célula primigenia de la organización armada
Montoneros. A su vez integraron a compañeros de lo que luego sería la promoción 1967, como el "Tala" Ventura y Miguel Talento, que ya en la Universidad conducirían la Juventud Universitaria Peronista, rama universitaria de la Tendencia
Revolucionaria de la
Juventud Peronista, y la conducción de
Montoneros.
El
11 de mayo de
1974 fue
emboscado cuando se disponía a subir a su automóvil
Renault 4 azul estacionado en la puerta de la iglesia de
San Francisco Solano de la calle Zelada 4771, en el barrio porteño de
Villa Luro donde acababa de celebrar misa. Allí lo
asesinaron a balazos. Tenía sólo
43 años y mucho más por dar a aquellos que lo necesitaban.
En los días posteriores se plantearon
dos hipótesis acerca de quiénes habían ejecutado el crimen. Algunas versiones que marcaban la tendencia mayoritaria en ese momento, señalaban a la organización
Montoneros y se apoyaban en las diferencias políticas que se sabía existían entre ellos. Desde las páginas del periódico El Caudillo, claramente enrolado en la posición de López Rega, se insistió posteriormente en esa versión y poco después el propio Ministro de Bienestar Social bautizaba Presbítero Carlos Mugica un barrio recién construido en Ciudadela.
Con el tiempo, la opinión mayoritaria se inclinó por imputar el crimen a la organización de derecha
Alianza Anticomunista Argentina (La Triple A), orientada por el "Brujo"
López Rega. Según algunas versiones de testigos, el autor del hecho fue un individuo con bigotes, quien se cree que era
Rodolfo Eduardo Almirón, cabecilla de dicha organización, baleándolo con varios disparos con una ametralladora Ingram MAC-10 que le afectaron seriamente el abdomen y el tórax, falleciendo a los pocos minutos al ser trasladado a un hospital cercano. Ese modelo de arma fue el frecuentemente utilizado en atentados por la
Triple A.
Es considerado por sus seguidores como un ejemplo de coherencia entre las
ideas y la
acción, y de
fortaleza de
fe, la cual trabajaba constantemente, instando a quienes le rodeaban a no claudicar e insistir en la oración y la entrega a
Dios. Actualmente la tumba del
Padre Mugica se encuentra en la capilla
Cristo Obrero de la
Villa 31 de Retiro.
Por: Mariano Gandini