Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía mas sorprendente que tan poco conocimiento nos de tanto poder.





















viernes, 16 de abril de 2010

“La ley es como está o no es la Ley de Medios”

En una sala repleta, sintiéndose raro desde el lugar del artista, con una velocidad autóctona en su decir, empleó un discurso de más de una hora sobre la tan anciada y discutida Ley de Radiodifusión y Fútbol para Todos. No se privó de nada, halagó a los más celebres artistas que deleitan cada vez que se sienta como espectador en el teatro o en el cine, y despilfarró atrocidades contra aquellos secuaces que no tienen escrúpulos para llevarse lo que no es de ellos, para los que se adentraron en el negocio del fútbol para vaciarlo y lo empobrecieron técnica e institucionalmente, para aquellos que dicen que la ley de medios la pagan ellos y solamente les cuesta 13 pesos por mes.

Si. Así, hablando de estas cosas el periodista-locutor y emblemático luchador por la ley de radiodifusión, Victor Hugo Morales, enseñó a los más de 2500 espectadores cuales eran los puntos más importantes por los cuales la nueva Ley de Medios debía implementarse en nuestro país, cuales eran los beneficios sociales y culturales que traían aparejados junto a Fútbol para Todos, y fundamentalmente la reverenda importancia que trae para las futuras generaciones ésta implementación. “Los jóvenes no han tenido una dictadura, y en hora buena tienen una bandera para luchar, tienen un objetivo, ellos son los que no se bancan la hipocresía, con esta ley de medios caminaran su futuro”, argumentó Victor Hugo.

En alusión a la importancia que tiene la nueva ley como está redactada, el locutor del programa “La mañana” y “Competencia”, por Continental, aseguró, “Si la ley no es antimonopolica y antioligopolica no sirve, que no nos vengan a que bueno tienen que hablar de otra manera, se debe decir otra cosa, ¡no!”, “La ley es como está o no es la Ley de Medios”.

Teniendo en cuenta que muchos de los jueces que hoy son parte de la corte no están en consonancia con las acciones del gobierno, el periodista auguró “si la ley de medios no es, no desmayen, porque sirvió para leer de otra manera, saber entender de otra forma lo que sucede, se viene una Argentina diferente, que necesita informarse a través de varias tapas”.

Por último, Victor Hugo Morales dejó en claro, para todos aquellos que dudan de la importancia que tiene está lucha contra los grandes monopolios y oligopolios, no solamente en nuestro país sino en el resto del mundo, y no sólo en los medios, sino en toda actividad, los números como resultado que cada contribuyente para ver "Fútbol para todos" debe pagar solamente 13,35 pesos por mes. “Y hay gente que todavía tiene el tupé de decir que el "fútbol para todos" se paga con mi plata”, somos impresentables sentenció Victor Hugo.

El teatro argentino, se vió colmado de almas esperanzadas en poder luchar y ganarle este gran partido a uno de los poderosos más grande de nuestro país, que se jactaba que con 8 tapas volteaba un ministro de economía y con 10 un presidente, han pasado muchas más y la sociedad es la que se está dando cuenta que sus apercat ya no duelen... casi ni se sienten.


Por: Mariano Gandini

viernes, 12 de septiembre de 2008

El mundo en riesgo

La situación del agua:una problemática que esta perturbando al mundo entero.

La vida de los seres humanos está en peligro. Desde hace varias décadas la sociedad se ha dedicado a contaminar, ensuciar y destruir el medio en el cual debe reproducirse. El crecimiento imparable de la tecnología produce un ligero deterioro en el conjunto de las sociedades, el imperialismo va de la mano del individualismo, lo que sintetiza la destrucción masiva que se hace desde las sociedades hacia esas mismas sociedades.

El agua es un elemento esencial básico para el crecimiento de toda población, pero lamentablemente siempre hubo gente que no pudo desarrollarse por falta de agua en este mundo, que ha perdido la vida a través de enfermedades producidas por la faltante de agua. Esto ocurre cuando la desigualdad, la imprevisibilidad no está en las políticas estatales. En la República Argentina existen centenares de lagos, ríos y hasta océanos, en diferentes distritos de la república se contaminan sus aguas por desechos tóxicos que producen las fábricas que se encuentran apostadas a las orillas de los ríos o lagos. Estando ausente y mal desempañado el rol que debe efectuar el estado, que debiera controlar que estos monstruos no expendan sus líquidos contaminantes a los ríos, sino que los procesen para luego volcarlos.

Mientras tanto en las provincias de Chaco, Formosa y Santiago de Estero, producto de 2 años de sequías sin precedentes, los animales mueren por falta de ese elemento esencial que es el agua, las tierras han dejado de producir por la falta de agua, las personas que viven en estos pueblos dispersos han dejado de trabajar para vivir del intercambio o trueque, por la necesidad urgente que tienen para consumir agua.

Según un estudio realizado por la OEA años atrás, una de cada cuatro camas de un hospital esta ocupada por pacientes con enfermedades contraídas por el agua. La contaminación del agua actúa lentamente y genera enfermedades de todo tipo, no solamente infecciosas. El agua transporta metales y sustancias tóxicas que van acumulándose en los organismos hasta afectar de diferentes maneras los diversos tejidos corporales.
En Argentina, más de 3 mil empresas desde hace más de 40 años, tiran a diario residuos tóxicos. Desde estás aguas contaminadas luego se sustrae para el consumo humano. Los ríos Cacaraña, Paraná, Salado, De la Plata y Colorado se inscriben entre los ríos más contaminados del planeta, en conjunto con una decena de ríos sudamericanos.

La situación del agua es una problemática que esta perturbando al mundo entero. Desde África hasta China, desde los Estados unidos hasta Europa, todos saben la destrucción que está sufriendo el medio ambiente minuto a minuto, quizás sea el momento de frenar el accionar de esta maquinaria mundial y ponernos a reflexionar.


Mariano Gandini.-.