Sabemos muy poco, y sin embargo es sorprendente que sepamos tanto, y es todavía mas sorprendente que tan poco conocimiento nos de tanto poder.





















martes, 8 de mayo de 2012

Se fué Loiseau, pero quedó Caloi en la Cultura Popular Argentina




El extraordinario, Carlos Loiseau, salteño de orígen y porteño por elección, dejó físicamente de existir en el día de hoy, (8 de mayo de 2012) para quedar por el resto de la posteridad en el colectivo  popular a través de sus flamantes e inolvidables historietas. “Caloi” era su firma -las primeras letras de su nombre y apellido- fue el creador del famoso Clemente, aquel personaje de historieta que sin manos logro conquistar los corazones de miles de personas en las décadas del 70, 80 y 90.

La entrañable historieta de Clemente nació en 1973, finalizando la dictadura militar de Lanusse y la llegada del General Perón. Caloi quiso “hacer una tira libre, fresca y con mucho absurdo” que comenzó llamándose Bartolo, ése era el protagonista principal que en poco tiempo quedó antiguo (viajaba en tranvía) por lo que Clemente debió tomar el papel y quedar al mando.

Momento complicado fue durante el golpe de estado de 1976, “fue decisivo, quebró la argentina y condicionó la tira”, había argumentado en su momento Caloi. Como la censura era tan grande debió desarrollar la vida interior de la historieta, ya que no se podían abordar temas políticos y así surgieron El Negro de Camerún, la Mulatona, Mimí o Jacinto, entre otros.


Su momento de máximo esplendor lo tuvo fue cuando Clemente, en medio del Mundial del 78, organizado por Argentina, le ganó en la famosa “guerra de los papelitos” a Muñoz, que era el relator oficial, quien se oponía a esta costumbre, quedando en las fibras íntimas de los simpatizantes como el Hincha Nº1 de la selección Nacional.


Más adelante, con una figura más comprometida con la realidad social y política de nuestro país, Clemente, organizó la primera “elección libre” para bautizar a la Mulatita, y después siguieron sus andanzas sobre el ex ministro de economía de la dictadura militar, Martínez de Hoz, el FMI, Malvinas, el fútbol siempre, el Clementosaurio, la vuelta a la democracia, Alfonsín, la hiperinflación, Menem, las privatizaciones, De la Rúa, Cavallo, las cacerolas, Duhalde y así hasta hoy".

Caloi fue creador de más de 10.000 tiras de historietas, hizo su propio programa de televisión “Caloi en su tinta” demostrando que la televisión podía ser un instrumento pedagógico.

Se fue dejando un legado. La Historieta, Clemente, La Mulatona, El Negro de Camerun, y verdades ocultas en las entrañas más ínfimas del poder real.

Por: Mariano Gandini

martes, 1 de mayo de 2012

En el teatro IFT se presenta “La noche que Sandro saltó el tapial de casa” de Diego Fernán






Con algo de Humor negro y morbo, la obra dirigida y actuada por el Diego Fernán se presentará en el mítico IFT los sábados desde las 20 horas – “Trata sobre la escasa conciencia que tienen  las personas sobre sí mismas frente a las responsabilidades sociales, las instituciones, la familia, entre otros”, aseveró el joven director a TodoProvincial.

¿Cómo se llama la Obra? ¿Cuántos artistas la componen?

La titulé “La noche que Sandro saltó el tapial de casa” hay algo de humor negro y hasta de morbo en el título, pero no voy a decir el porqué acá, deberán verla. El equipo se compone principalmente de seis artistas: cuatro actores que son María Belén Yarza, Guillermo Rocha, Alejandra Lagos y yo que también soy director, Ángel Cisternas en asistencia de dirección y Herman Langlouis en escenografía.

¿Cuál es la temática de la obra?

El eje temático es la escasa conciencia de las personas sobre sí mismas,  frente a las responsabilidades sociales, las instituciones, en este caso el matrimonio, la familia. Aunque no se baja línea, para nada, los personajes descubren eso: que tal vez no están preparados.

¿Dónde van a realizar la presentación?

Las funciones son los sábados a las 20hs en el teatro IFT, que queda en Boulogne Sur Mer 549. Un teatro ya mítico de más de 80 años.

¿Qué personaje es cada uno y cuál su rol dentro de la obra?

Bueno, Emilio, que interpreto yo, y Norma, que interpreta María Belén Yarza, son un matrimonio algo venido a menos que se enfrentan a dos que están a punto de casarse Hugo, primo de Emilio (Guillermo Rocha) y Elsa (Alejandra Lagos).

¿Como director en qué te inspiraste para dirigirla?

Sin dudarlo esta obra es una parodia a toda esa movida de los sesenta y setenta que tanto acá como en el mundo se nutrieron de los enfrentamientos entre las personas, generalmente de manera muy comprometida. Yo creo que reviso eso con mucho humor y respeto. Pero digamos que ancla ahí. A mí siempre me da placer saber que se continúa una tradición, aunque desde otra óptica, renovada.

¿Dentro de qué género la encuadrarías?

Mirá, no es una comedia ingenua, es más bien una comedia dramática con un fondo, de ninguna manera pensé como primer objetivo la risa del público, pero constantemente el público se reconoce en lo que ve y nos premia con carcajadas. Es hipnótico escuchar la risa del público, hay que estar intentando no tentarse (esto también con sentido literal) como cuando los marinos oían a las sirenas para no caer en sus redes y continuar nuestro derrotero, el criterio estético que nos planteamos desde que empezamos a ensayar.

¿Con que te identificas más con las obras argentinas o las extranjeras?

Me identifico mucho con lo nacional. Pero los grandes quiebres, las propuestas críticas que han hecho girar la estética del teatro mundial, incluido nuestro teatro, claro, han venido de afuera, así que siempre es inevitable revisar a esos “grandes autores” aunque descrea de que afuera hay más talento que acá. Nosotros no escribimos la historia del arte, la historia del arte nos va escribiendo a nosotros, si hay lugar.

Diego Fernán

Nació en Carlos Casares, y durante su adolescencia en el colegio nacional dio sus primeros pasos en el cine. Con tan sólo 17 años escribió, dirigió y actuó en su primera obra. Más tarde llegó a la capital para estudiar y fue perfeccionando su amor y pasión por el teatro, el arte y la cultura nacional. “El teatro nacional está a la vanguardia del teatro de habla hispana”, refleja el joven director, quién además sostiene “Si llaman a nuestros actores, autores y directores para trabajar afuera es porque evidentemente hay una calidad que las políticas que descuidan lo cultural no han podido achacar”.

Es el director y actor de “La noche que sandró saltó el tapial de mi casa”, esta es la cuarta obra que dirige. Influenciado por las obras de Griselda Gambaro y Tato Pavlovsky o la de los posmodernos Daulte o Spregelburd. Fernán(31) asegura “esta es mi cuarta obra estrenada, disfruto mucho dirigiendo, nunca dirigí a otros autores aunque podría”, además sostiene “La ventaja que dirigiendo algo que te pertenece te sentís expresado de mayor manera y tenés la respuesta más cerca”.

Fuente: Todoprovincial.com.ar

Iván Sadovsky íntimo en El Copetín




El músico platense, Iván Sadovsky vuelve con todo su repertorio  a “El Copetín” – Con temas de su último trabajo y siempre los del club de sus amores, Estudiantes de La Plata.

El jueves 10 de Mayo se presentará en el resto bar de la ciudad de las diagonales “El Copetín”, Iván Sadovsky. El músico reconocido por haber producido temas como “El 11 tatuado en la espalda” invocando al ídolo mayor del club Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón o “El Cielo nos queda muy chico” sobre la institución pincha.

Sadovsky, presentará un show basado en su último trabajo discográfico “20 + de los 20 que soñé” y también hará un repaso de discos anteriores.

“Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida”, aseguró Iván tras su vuelta a los escenarios del bar platense que lo vio nacer musicalmente.

Para ver el show sólo con reservas: en El Copetín o al 221- 453-9221.

Más información:

www.myspace.com/ivansadovsky

www.twitter.com/ivansadovsky

www.ivansadovsky.com.ar

“Los pibes del puente” llegan desde la pantalla del Siete



 “Los pibes del puente”, ficción dirigida por el chileno Patricio Salinas Salazar y Victoria Miranda mostrará, a partir del miércoles próximo por Canal 7, a un grupo de chicos de la calle que, con guiños a “Peter Pan” y “Romeo y Julieta”, develarán la crudeza de la exclusión en medio de una compleja historia de amor.
“Esta propuesta toca el tema desde un lugar interesante porque siempre se habla de la marginalidad a través de pibes drogados que no entienden nada, y nosotros apuntamos a chicos que tienen la cabeza inteligentemente habilitada para preguntarse otras cosas”, comentó Miranda.
Surgida de los concursos que organiza el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Salazar remarcó que el objetivo de esta miniserie de ocho capítulos es "ayudar a que los chicos de la calle dejen de ser tan invisibles".
"Porque -resaltó- uno se adapta a lo cotidiano sin reparar que ellos también tienen una historia propia detrás y sobre la que nadie nunca se pregunta”.
Protagonizada por Gustavo Garzón, Monica Lairana, Nahuel Viale, Guadalupe Docampo y Matías Marmorato, “Los pibes del puente” mostrará cómo seis chicos que viven en un monoblock y merodean los subtes cruzarán sus propios límites al vincularse con el mundo del narcotráfico.
El objetivo no es lograr dinero fácil ni adentrarse en un universo perverso del que pocos salen: el propósito es juntar la suma necesaria para hacer realidad su fantasía de viajar a Africa y trocar una selva de cemento por una de verdad.
Escrita por Celeste Casco, la historia cuyo elenco completan Nicolás Condito, Norma Argentina,  Nico Goldschmitd y Maxi Roberto, gira en torno a una familia ensamblada en la calle por Rosa (Lairana), una mujer de múltiples adicciones que los fue recogiendo de la indigencia y les ofrece un techo a cambio de una cuota mensual.
Y en esta extraña morfología del amor maternal, donde la supervivencia y el amor se pierden en límites difusos, “Los pibes del puente” decidirán romper los lazos -apelando a una labor de cuestionable moral- para darle un nuevo curso a sus vidas.
Convocados por “el Ruso” (Garzón), el “narco” más pesado de Buenos Aires, se dispondrán a duplicar cocaína para poder costear su extravagante viaje.
“Es que además de la crudeza -agregó Salinas- también nos interesó hurgar en las fantasías de estos chicos porque eso es lo que nadie se pregunta ¿cuáles son sus aspiraciones, sus sueños, sus lazos de amor?”.
Pero un amor inesperado al mejor estilo “Romeo y Julieta” donde Yesy (Docampo), la hija del funesto “dealer”, y Luciano (Viale), el líder de la banda, harán las veces de Montescos y Capuletos urbanos que enredarán el complejo escenario de los chicos.
“Si bien la historia muestra un lugar súper crudo, de una vida fuerte y un rollo de supervivencia muy animal, también muestra otro muy mágico de una vida donde no hay leyes, donde pueden hacer lo que ellos quieren”, resaltó Salinas.
Y es ahí donde, según ambos autores, la intertextualidad del libro ofrece algunas pinceladas de “Peter Pan”, ya que los chicos perdidos coquetean con el país del "Nunca jamás"; aunque con cuotas de diversión y felicidad distintas a las que imaginara J.M. Barrie en su versión original.
“Pero la salvedad acá es que estos pendejos son pibes que se quieren rescatar, donde en un contexto de tanto pibe con paco, de tanta mamá prostituta y de tanto papá turro, ellos quieren hacer algo distinto”, remarcó el director chileno.
En ese sentido, Miranda subrayó la importancia de trabajar la psicología de los personajes, no sólo para fortalecer la credibilidad de la historia sino, fundamentalmente, para evitar caer en lugares comunes.
“Estos pibes pueden drogarse, callejear, robar pero no es ahí donde se enfoca la historia, porque no son `paqueros buenos para nada´, sino que proponemos algo diferente”, insistió la guionista especializada en el entrenamiento psicofísico de los actores.
Por último, consultados acerca de la importancia de este tipo de ficciones en la pantalla chica, el director señaló que “la televisión como un nuevo soporte cinematográfico permite que las producciones tengan un alcance mucho más masivo que una película".
En tanto, Miranda concluyó: “Y, en cuanto a la temática, que surja una serie en la que se plantee la necesidad de políticas de Estado para proteger a los pibes, habla de una libertad de expresión que no hay que perder de vista”.
Fuente: Todoprovincial.com.ar

jueves, 19 de mayo de 2011

Frustración, la ruptura de una fibra íntima


¿Sabes porque en la vida te pasa lo que te pasa? ¿Sabes porque en la vida hay cosas buenas y hay cosas malas? ¿Sabías que en estas épocas de amistades virtuales y amores cibernéticos los sentimientos igualmente siguen estando dentro del ser? ¿Tenés en claro que un amigo es el que está ahí, y no el qué nunca estuvo y vos te lo imaginaste?

Muchas veces nos ponemos a reflexionar sobre los sueños que no se concretan en la vida, sobre las desilusiones que no tienen explicaciones, sobre las rupturas (cualquiera sea) y sus consecuencias. Todas confluyen en frustraciones, personales, interpersonales, grupales, colectivas, sociales hasta mundiales. Cuando no se puede concretar con lo que uno proyecta, decaemos en una frustración, en una depresión.



Que te produce esto, estar desanimado, sin fuerzas, deprimido, acéfalo de producción, de ideas, de   creatividad. La palabra frustración contiene en su interior un significado tan potente  que rompe los sentimientos del SER y produce la angustia.

Recorriendo este simple pero a la vez tan complejo camino, como hacemos para resolver esta problemática indescifrable para nuestros sentimientos. Es complicado. Sí, y muy complicado. Pero la vida siempre te da posibilidades para que te pasen este tipo de sensaciones por el cuerpo, la mente y el alma, y así poder analizar cuál es la preparación que uno tiene para afrontarlas y superarlas.

Si alguien quiere una receta, lamentablemente, no la hay. No debemos regalar nuestra confianza a nadie, pero tampoco nunca debemos perderla. No tener confianza para dar, es no confiar en uno mismo.  Y Cuando perdemos la confianza, se nos va la vida.


viernes, 17 de diciembre de 2010

Seguro es por su culpa


17/12/2010 | Massacre descoció “La Trastienda”, dedicó el show a Néstor Kirchner, presentó temas del disco nuevo y se despachó contra Duhalde. En el medio muñecos, máscaras y la extinción de cualquier frontera entre artista y público. Una fiesta del stage diving a tres cuadras de la plaza de mayo. Por: Germán Uriarte


Massacre 

PortalBA.- Ponele que estás en un recital y hay un escenario que apenas supera el metro de altura, ponele que la gente se sube y le toca la panza al cantante, lo besa, le habla al oído.  Ponele además que lo abrazan, que cantan junto a él, que el público se pasea por el escenario como si estuvieran en el living de su casa y se tiran de cabeza a la masa para hacer stage diving. Imaginate eso.
No.
No estás en algún garaje donde se montó un bar clandestino.
No.
No estás en ninguna fiesta privada
Sí.

La banda hace tiempo que dejó de pertenecer al under. Pero nunca se la creyó.
Es jueves. Un jueves pegajoso de diciembre y sobre la oscuridad del escenario un cartel lo afirma: estamos en La Trastienda. Falta poco para que sean las 9 y media de la noche y detrás del telón cerrado, un hombre con precisión fonoaudiológica grita

- Hey

Y se va todo al carajo. Como si hubieran inclinado el piso la gente se aplasta contra la plataforma y antes que el rebote de esa ola vuelva para atrás, ya sonaba “Nuevo Día”. Y cuando apenas terminaba, ya se escuchaban los acordes de “La octava maravilla”. Y el cantante tenía puesto un casco de soldado, una camisa escocesa por sobre una remera negra que con cada movimiento dejaba entrever un ombligo a punto de reventar.

- Yo soy Walas y estoy cada día más gordo y confundido

Amén.

Massacre eligió el reducto de Balcarce al 400 para despedir el año y la geografía no fue accidental. A  tres cuadras de la Casa Rosada, aprovecharon la ocasión para presentar dos temas del próximo disco y tomar postura de la escena política actual.

- Queremos dedicarle este show al mejor presidente de la democracia Néstor Kirchner y manifestar nuestro apoyo a la viuda para el año que viene.

Dijo Walas. Y le regaló a Cristina “Maggie May”, un cover de Rod Stewart incluído en su último trabajo “El Mamut”. También se despachó por los incidentes en Villa Soldati “se viene el caos, los saqueos, las tomas, justo da la casualidad que Duhalde sale a hablar en diciembre, no?”

Histriónico, Walas sacó a relucir todo el calor de Massacre y lo puso al alcance del público. Condensó a la banda como los antihéroes del rock, pero por sobre todas las cosas demostró coherencia entre teoría y práctica. Son lo que dicen ser. No hay divismos ni histeria rock star que delimite que de allá  para acá está la banda y de acá para allá está la gente. Las partes son el todo y por causa efecto el todo hace a las partes. Sencillo.

La leyenda dice que a fines de mayo del 2008 cuando lograron tocar en Obras tuvieron que hacer terapia de grupo. Quizás por alguna prenoción y –con seguridad- por experiencia de vida, Massacre volvió a rodar por lugares chicos donde no necesitan más psicología que la suya. La de los conflictuaditos.

Hubo espació para más, para una rereza, el cover de Sergio Denis “Te quiero tanto” que la banda grabó para el film “Cara de queso”. Hubo tiempo para clásicos “Tres paredes”, “From Your lips”, “Plan B”. Para que el fotógrafo que te pone el portal se suba al escenario, se saque una foto con Walas, se tire de cabeza a la gente y vuelva por arte y magia del mosh, con cara de boludo. Simulando no haber mordido la manzana que Massacre dejó sobre un Marshall para gusto y piacere de quien quisiera morderla.

Y de fondo claro, entre tanto stage diving, entre tanta conexión, entre tanta contracultura a la pleitesía de la estrellita del rock, al gordito de ojos claros, lo besaban, lo abrazaban. Cantaban con él. 

Me pregunto: Qué era la histeria, que no me acuerdo.

Si alguien tiene la respuesta que me la diga.
Por: Germán Uriarte

lunes, 13 de diciembre de 2010

El salto sin red de un fascista idiota

El alcalde de Buenos Aires y sus bravatas xenófobas se explican desde una trama siniestra de negocios, desespero de la derecha argentina, operaciones mediáticas y confabulaciones contra el gobierno nacional. La idiotez de Macri en el ojo del huracán. 




No se trata de un sufriente ingenuo como el príncipe Mishkin. No, el alcalde de Buenos Aires le da la razón al diccionario: es un “engreído sin fundamento para ello; tonto; corto de entendimiento y carece de toda instrucción”. Pero eso no es lo peor, pretende ser político y gobernante y no puede desprenderse de su matriz de origen; es un fascista. Allí están sus declaraciones xenófobas de días pasados y allí están sus intervenciones como funcionario público.
Lo acontecido en las últimas horas en Villa Soldati, barrio del sur de la ciudad capital de los argentinos, fue suficientemente relatado en las ediciones de los días viernes 10 y sábado 11 de noviembre del diario Tiempo Argentino (www.tiempoargentino.com.ar). Los negocios inmobiliarios, la falta de políticas sociales pese a la existencia de un presupuesto para ellas, las articulaciones con bandas de matones de sindicatos y barras bravas del fútbol (su paso como presidente del club Boca Juniors lo puso en contacto con personal especializado en el crimen por encargo), la creencia a pie juntilla en la idea de que todo se resuelve con represión; todos esos vectores están muy bien desarrollados en el matutino que acabo de citar.
Sin embargo, quisiera añadir algo más. Los asesinatos y todas las agresiones de los provocadores de Macri contra cientos de personas que aspiran a un techo bajo el cual vivir con dignidad fue una operación planificada y forma parte de la misma estrategia que explica los asesinatos, en octubre pasado, del militante popular Mariano Ferreyra, y de los indígenas formoseños, días atrás. En el caso de Villa Soldati, no fue casual la elección del momento: el día de los Derechos Humanos y del tercer aniversario de un gobierno nacional que avanza y aumenta en forma geométrica su consenso dentro del seno de la sociedad.
Sin futuro político, al ex senador Eduardo Duhalde sólo le quedan dos de las patas de su construcción del pasado, pues perdió la fundamental: su capacidad de incidencia electoral. Lo que mantuvo es una suerte de andamiaje residual de bandas de delincuentes y matones y sus fuertes vínculos con los servicios de inteligencia más silenciosas de Estados Unidos en la región, en especial con la DEA.
La derecha conservadora argentina está desesperada ante la contundencia del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y su desenvolvimiento en las encuestas de cara a las elecciones del año próximo. Es una derecha que hace rato abandonó la práctica política para refugiarse entre las sombras de la conspiración; si hasta soñó alguna vez con usar a la extraña y patética figura de Julio Cobos, un vice presidente pero opositor, para entronizarlo al frente del Ejecutivo tras las fallidas operaciones destituyentes contra la jefa de Estado.
Ese es el tablero sobre el cual Duhalde, el de los residuos peligrosos, decide actuar. Dirige sus cañones contra el orden institucional y de paso se convierte, una vez más, en pieza útil para el diseño previsto más por las grandes corporaciones de matriz estadounidense que por los ocupantes de la Casa Blanca; aunque éstos acatan y disponen de fondos millonarios para que ese diseño se lleve a cabo: crear espacios territoriales y/o sociales fuera del control legítimo del Estado.
Se trata de un diseño de más o menos vieja data -el Plan Colombia fue su epicentro durante la temporada bushiana-, pero que en la actualidad, ante la consolidación de proyectos democráticos e inclusivos en Sudamérica, entre los cuales se destaca el que fundara Néstor Kirchner y en la actualidad conduce Cristina, trata de actualizarse.
Bandas como las duhaldistas y las del narcotráfico son sus instrumentos más vivibles y violentos; y desde allí actúan personajes como el legislador de la ciudad Cristian Ritondo, quien tuvo a su cargo la “operación Villa Soldati”, tras discretos asados con algunos de los más íntimos de Duhalde.
Pero también trabajan con denuedo otros personajes, los instrumentos menos visibles pero no por ello menos eficaces. Los directivos del Grupo Clarín no pudieron evitar que en sus redacciones se supiese, hace varios días, que las mesas de edición del diario, del canal de noticias TN y del resto de su medios estaban al tanto de lo que acontecería en Villa Soldati y de quiénes serían sus protagonistas principales. Jefes y editores ordenaron a sus “periodistas” más serviles que encaminasen sus respectivas coberturas: los matones del macrismo eran “vecinos” con legítimos derechos; y los baleados dentro del parque, quienes reclaman al gobierno de la ciudad viviendas dignas, son sujetos con palabras estudiadas, operadores de una maniobra de las autoridades nacionales contra Macri.
Cuando los hechos se precipitaron y el dispositivo de control semántico estalló por los aires (ayer por la noche sólo TN y C5N intentaban mantenerse firmes, mientras que en el resto las voces se iban equilibrando), esos editores, los esbirros de la palabra y de Héctor Magnetto, perdieron el control. Así fue como, por ejemplo, Eduardo Van der Kooy, interrumpió a un colega que entrevistaba a Macri para inducir a éste a que respondiese en el sentido de una conspiración del gobierno nacional contra él. Claro, quien de joven le pedía a Videla buenas escuelas de periodismo, se olvidó de que el alcalde, en el fondo, es un idiota: Macri ni se dio cuenta de la jugada.
La decisión del gobierno de Cristina Fernández, de pleno respeto a los Derechos Humanos, de no intervención represora frente a los conflictos sociales, y sobre todo de no caer en la provocación que le tendían los fascistas, los idiotas y los lúmpenes de la política, fue clave. Al cierre de esta edición Cristina y su gabinete avanzaban con un programa de acción tendiente a ponerle fin a la crisis; una vez más la derecha conservadora salvaje ha quedado en evidencia.
Por: Víctor Ego Ducrot (APM)